Obi y Eleggua

Obi y Eleggua pataki de la humildad

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En nuestra religión yoruba no hay nada más hermoso a los ojos de nuestros orishas que la humildad, y es por esto que siempre debemos como religiosos tener presente eso. 

Podrás ser el santero con más deidades recibidas, pero si no posees algo tan importante como la humildad, ¿De qué te sirve eso?

Obi y Elegua
Coco y Elegua

hay que tener presente que al momento de morir y encontrarnos con Olodumare lo que hablará de nosotros en nuestra estadía en la tierra será nuestros buenos actos. 

Es por esto que a continuación te mostraremos un Pataki de Eleggua y el Obi (Coco) donde verás cómo Olodumare castiga a quien no tenga humildad. 

¿Por qué debemos ser humildes? 

El Obi (Coco) era puro, humilde y con una simpleza inigualable, y es por todo esto que olofin hizo blanca su piel; su corazón y todo aquellos que llevaba por dentro y lo colocó muy arriba en lo alto de una palma. 

Eleggua, el mensajero de los dioses se encontraba sirviendo a Obi, y este se dio cuenta de que este ya no era como antes, algo en él había cambiado. 

Un día Obi decidió dar lugar a una celebración, una gran fiesta e invitó a todos sus más grandes amigos. 

Eleggua ya los conocía muy bien, sabía que muchos de ellos eran las personas más importantes de todo el mundo. 

Pero Obi no quiso invitar a su fiesta a los más necesitados, ni a los pobres o enfermos, Eleggua viendo este ultraje decidió invitarlos a todos y no solamente a los ricos. 

El día de la fiesta llegó y Obí, orgulloso y arrogante se vistió de gala para recibir a todos sus invitados. 

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Sorprendido y muy disgustado vio llegar a todos los pobres y enfermos a su fiesta, a los cuales les preguntó: 

¿Quién los invitó a todos ustedes? 

R: Eleggua nos invitó en tu nombre, contestaron los pobres y enfermos. 

Obi muy molesto los insultó por atreverse a llegar a su casa vestidos con harapos y sucios. 

-Salgan de aquí inmediatamente, fueron las palabras de Obi. 

Todos los pobres y enfermos muertos de la vergüenza por aquellos malos tratos salieron de la casa de Obi, y Eleggua junto con ellos se marchó. 

Muchos días después de la fiesta, olofin mandó a Eleggua a llevar un mensaje a Obi. 

-Me niego rotundamente a servir a Obi, fueron las palabras de Eleggua. 

Obi ha cambiado mucho, ya no es humilde y puro como antes; todo su ser está lleno de arrogancia y no quiere saber nada de aquellos que sufren y lloran en la tierra. 

Olofin muy disgustado por aquel con tu dente mensaje de Eleggua decidió comprobar si todo esto era cierto, así que se vistió con harapos y fue a casa de Obi. 

-Necesito comida y refugio, fueron las palabras de olofin a Obi. 

-¿Cómo te atreves tú a tocar las puertas de mi casa en ese estado? Increpó Obi. 

Olofin sin disimular y muy disgustado ante la falta de humildad y amor de Obi, dijo:

-Obi, Obi. 

Sorprendido y avergonzado Obí se tiró al piso para arrodillarse ante olofin y dijo:

-Olofin padre, Por favor perdóname. 

Tú eras justo, humilde, simple y fue por todas esas cualidades que yo hice blanco tu corazón. 

Pero ahora estás lleno de arrogancia y orgullo, como castigo por tu soberbia tus entrañas seguirán siendo blancas, pero caerás y rodarán por la tierra hasta ensuciarte. 

Además tendrás que servir a los orishas y a todos los hombres; así fue como el coco se convirtió hasta el día de hoy en el más popular de todos los oráculos. 

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